Lactancia y Cesárea

La Lactancia y Cesárea están rodeadas de mucha desinformación. Te invitamos a leer esta nueva entrada y formar tus propias conclusiones.

Quiero partir diciéndote que la lactancia no es un camino fácil, sobre todo si hablamos de sus inicios. Dar de lactar hoy en día es una tarea realmente admirable, considerando lo poco que hemos visto, lo poco que sabemos y todos los mitos que la rodean.

Sin duda la falta de información y el poco apoyo son los dos factores que más incidencia tienen en el fracaso de la lactancia.

Por eso, lo primero que tienes que tener en cuenta es que si dar el pecho es lo que tú quieres, es buscar un equipo médico que sea pro lactancia, o al menos que sepan cuál es tu deseo y tu postura al respecto.

Antes que nazca tu bebé es importante hablar con tu matrona y ginecóloga/o sobre este tema, hacerles saber que quieres dar el pecho a tu bebé y que para ti es importante tener esos minutos, idealmente 1 hora, en contacto íntimo e inmediato con tu criatura, justo después de su nacimiento.

Pero si es tan difícil ¿por qué lo seguimos intentando?

Y la respuesta es muy simple, cuando ya pasa ese primer tormento, si es que lo hubo, dar de comer a tu bebé a través de tu cuerpo es realmente gratificante y maravilloso. Lo poderoso que se siente fabricar alimento, el alimento perfecto para tu bebé, es increíble. Además de los múltiples beneficios que tiene tanto para ti como para tu recién nacido. Aquí te dejo algunos de ellos:

La leche materna es un fluido único que cubre todas las necesidades nutricionales del lactante, favorece el desarrollo digestivo, mejora el sistema inmunológico, el desarrollo oro faríngeo, disminuye la incidencia de enfermedades crónicas como obesidad y diabetes, entre muchas otras. Dar de lactar para ti, te ayuda a recuperarte más rápido tras el parto, a tener menos hemorragias postparto, incluso hay estudios que la relacionan con menor incidencia de osteoporosis y cáncer de mamas.

¿Qué pasa luego de una cesárea?

Tras un parto, sea vaginal o cesárea, ocurre el desprendimiento de la placenta, y es eso lo que desencadena toda la cascada hormonal que permite el inicio de la lactancia.

Y aquí vamos con el primer mito: ¿Se demora más la bajada de la leche en una cesárea versus un parto vaginal?

La respuesta es un rotundo NO. Como ya dijimos, es la expulsión de la placenta lo que desencadena todo el proceso, y eso ocurre en cualquier tipo de parto (lo que si podría retrasar un poco este proceso es la separación de ambos luego del nacimiento). Lo primero que aparece es el calostro, que muchas mujeres lo empiezan a ver incluso antes del parto, ya que se empieza a fabricar desde el tercer mes de embarazo. No te preocupes si no lo ves, no pasa nada, de igual forma se está fabricando. El calostro es un líquido amarillento, lleno de células inmunológicas, de escaso volumen, pero con alto contenido de grasas y proteínas. Se fabrica los primeros días y luego viene la “bajada de la leche” que puede ocurrir hasta 1 semana después del parto, y es completamente normal, y sucede independiente del tipo de nacimiento.

¿Puedo tener contacto piel con piel luego de mi cesárea?

Si, lo ideal sería que justo después de que tu bebé nace, lo pusieran sobre tu pecho para tener ese primer contacto, pero a veces pasa que por razones médicas, eso no se logra, ya sea porque tú no estás en condiciones o porque tu bebé necesita de cuidados especializados. En este caso, si es que tú no estás disponible, lo puede hacer el padre, teniendo un hermoso momento juntos y beneficiándose de ese primer contacto piel con piel. Y luego cuando estés en mejores condiciones, lo puedes hacer y será muy provechoso también. Ahora, si es tu bebé el que necesita de cuidados especiales, ten siempre en cuenta que lo primero es que su salud esté bien, y ya llegará el momento de poder amamantarlo y cuidarlo. Siempre informa al equipo médico que quieres darle el pecho a penas las condiciones lo permitan. Y demás está decir que esto igual puede pasar tras un parto vaginal.

Manejo de la herida y del dolor

Es muy importante que tengas controlado el dolor, si te duele, ¡avisa! recuerda que es una operación, es normal que te duela, pero no por eso tienes que sufrir, además tener mucho dolor inhibe el reflejo de eyección de la oxitocina y eso hace que salga menos leche. Tu equipo medico te dará los medicamentos compatibles con la lactancia. Si tienes más dudas con respecto a medicamentos y lactancia te recomiendo consultar en E-Lactancia.org

En cuanto a la mejor posición para lactar, generalmente recostarte de un lado con tu bebé también recostado frente a tu pecho, te ayuda a descansar mientras estas recuperándote, también es muy útil para las noches. Puedes colocar cojines entre tus rodillas y pies para mantenerte alineada y disminuir dolor en la pelvis.

Lo importante es que alimentes a tu bebé es una posición cómoda para ti y que te genere el menor dolor posible.

Te invito a leer más sobre la recuperación de cesárea aquí

Quiero terminar diciéndote que la lactancia, por muy difícil que se vea, es lo mejor y más maravilloso que le puedes entregar a tu bebé, pero si por algún motivo no se logra, tranquila, la fórmula la puedes dar con el mismo amor y el apego no está determinado por la forma de alimentar a tu hijo, sino por la contención que le das en los momentos difíciles donde más te necesita. Lo importante es que te mantengas informada y que busques ayuda tan pronto la necesites, siempre hay maneras de ayudarte y salvar esa lactancia tan deseada.

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